Nuestro Lema para este Año

Al que tuviese sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.

Apocalipsis 21,6

Reflexión Bíblica del Día

17/10/2018

" ...Pueden desmayarse por el camino, porque algunos han venido de lejos." (Marcos 8: 1)

A Jesús le preocupa lo que les puede pasar a los que estuvieron con él -en una especie de curso intensivo de tres días- y que ahora deben volver a sus hogares y actividades. Pareciera que en la presencia de Jesús se olvidaron de todo, de la incomodidad, del hambre, de sus trabajos. Pero ahora hay que regresar a la vida de todos los días. A Jesús le preocupa eso. Podrían desfallecer en el camino. Posiblemente a Jesús también le preocupa si lo que han visto y oído en esos tres días, les iba a alcanzar para sostener lo aprendido, si la fe incipiente podrá seguir creciendo o si los embates de la vida la van a borrar. Pueden desmayarse en el camino de la vida. Algunos han venido de lejos. En los tres días han recorrido un largo camino espiritual.  ¿Alcanzará como “alimento” lo que vieron y oyeron para seguir en ese camino? ¡Divina preocupación de Jesús! En otro Evangelio, Jesús pone esa preocupación en una oración: “A los que escogiste del mundo para dármelos, les he hecho saber quién eres... y han hecho caso de tu palabra...  Yo te ruego por ellos… Padre santo, cuídalos con el poder de tu nombre”. (Juan 17)
Nada existe de una vez por todas.
No hay reserva de fe, esperanza y amor que dure para toda una vida. Todos los días hay que pedirlos de nuevo e incluirlos en el ruego "el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy".

Lo que permanece hasta hoy y siempre es la compasión de Jesús y su intercesión para que nadie se desmaye en el camino.

      Karin Krug